|
LA FABELLA DE JOAQUIN
A.Rodrigo
11/10/2009
Joaquín es un artista en búsqueda constante, inclinado al expresinismo abstracto. Sin embargo, en esta última etapa, Goldstein, gran admirador de Francisco de Goya, deja percibir en sus obras siluetas representativas que rememoran “Tiempos de Guerra” o ”Las Meninas“ de Velázquez otro de los artistas que ha tocado al pintor en su inspiración y que han dado algunos de los títulos a sus obras. El artista, introduce estas siluetas apenas visibles, pero reconocibles fusionándolas con un estilo abstracto inspirado en el splashing de Jackson Pollock (action painting), estilo que predomina en él. Para ello utiliza todo su cuerpo, totalmente apartado del caballete, de pie o encaramado en una escalera.
Como soporte utiliza preferentemente telas de gran formato, a veces madera, que apoya ya sea en el suelo o en la pared utilizando un mínimo de instrumentos tradicionales, lanza la pintura, utilizando materiales como acrílicos y látex, arrojándolo , dejándolos fluir como un río. Golpear desde lo alto en el lienzo, en otras girando alrededor de estos soportes como en una danza, para luego formar océanos que cada tanto el artista interviene mezclando con un pincel o una brocha, o meciendo el lienzo con las manos.
Podemos también observar en la obra de Goldstein que cualquier elemento puede ser parte inspiradora a la hora de crear. Entrelazadas entre la pintura y la tela en algunas de sus piezas podemos ver trozos de vidrio o plástico o cualquier elemento reciclado que aporte textura y color. Teniendo como resultado colores intensos, de azules, rojos carmín, ocres, verdes, destellantes blancos y negros, dando lugar a interesantes veladuras. El rebelde artísta plasma de esa manera su temperamento, amante de la libertad, del azar y de la desconstrucción de la imagen.
Sin perder la fuerza expresiva de Goya o Velázquez, o la impulsividad de Pollock y el cromatismo del expresionismo abstracto aleman, en donde la pintura habla por sí sola, los sentidos afloran y los pensamientos vuelan libres. No hay texto. La Obra de Goldstein es como un reventar de olas en mar abierto que despiertan el alma.
« Volver
|